viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Qué es un Mantra?


El mantra es una palabra o grupo de palabras sin un contenido semántico específico. Un mantra es un conjunto de sílabas en sánscrito (lengua sagrada del hinduismo y del budismo tántrico) que se recita un determinado número de veces para conseguir un logro, que puede ser mundano (obtener algo, lograr alguna habilidad) o trascendente (el logro supremo, que en el budismo tibetano consiste en la iluminación no solamente racional, sino de la verdadera naturaleza de la mente). También puede definirse como un sonido o combinación de palabras que por su construcción, significado y ritmo, posee la capacidad de concentrar la mente, elevandola.
La palabra es sonido. El sonido es vibración. Vibración es energía. Según el hinduismo, el mantra Om es el sonido primigenio del universo, el origen y principio de todos los mantras.
En la tradición hindú, la función primordial de los mantras es liberar a la mente del condicionamiento material y elevar la conciencia a un plano superior o espiritual
En el budismo tibetano, cada mantra se considera el sonido correspondiente a un cierto aspecto de la iluminación y se recita para identificarse con ese aspecto de la mente iluminada.
Por ejemplo, el conocido om mani padme hum corresponde a la compasión. Se traduce: ¡Oh, joya en el loto!, siendo originalmente el célebre mantra om el símbolo sonoro correspondiente al Brahman, aunque tal mantra pasó a ser parte de una célebre frase budista.

De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar, o sea, en el espacio exterior para que inclusive aumente nuestra armonía exterior, también los mandalas proponen utilizar un símbolo exterior para actuar sobre lo más profundo de nuestro ser.
Mandala quiere decir "círculo" en sánscrito, en especial "círculo mágico". Estas figuras no sólo están extendidas en Oriente. En Occidente estuvieron también presentes, sobre todo a través de la cultura cristiana de principios de la Edad Media.
Los Mandalas más clásicos representaban a Cristo en el centro, y los cuatro evangelistas, o sus símbolos correspondientes, en los puntos cardinales (la misma concepción ya había sido usada por los egipcios : Horus en el centro, rodeado por sus cuatro hijos)
Los Mandalas son símbolos muy comunes en la cultura hindú y budista. Se encuentran básicamente en pinturas, pero también en el plano de muchos templos que se construyeron basados en esa estructura.
La mayor parte de los Mandalas tienen forma de flor, cruz o rueda, con una clara simetría basada en el número cuatro (por ejemplo, las cuatro direcciones del espacio).
En Occidente el célebre psicólogo Carl Gustav Jung descubrió que muchos de sus pacientes expresaban libremente sus fantasías dibujando Mandalas arquetípicos, y los que no los dibujaban los bailaban, realizando círculos y formas sobre el suelo con sus desplazamientos.
Con respecto a este descubrimiento casual, se sabe que en la India existe el término mandala nritya que quiere decir, "danza mandala" y que se refiere a un baile primitivo con características meditativas, similares a los giros tipo "trompo" que realizan los derviches sufis (monjes del Oriente Medio ).
Como dijimos, Carl Gustav Jung trabajó intensamente con el efecto curativo de estas imágenes circulares, tanto en niños como en adultos.
Comprobó que pintar mandalas era una terapia efectiva para pacientes neuróticos y esquizofrénicos.
Así es: un mandala puede reflejar el estado del espíritu humano en un momento determinado, iniciando un proceso de autodescubrimiento como primer paso hacia la sanación.
Los intentos de aferrarse a la periferia de nuestro mandala interior -cautivos del mundo exterior y superficial- y de negarse a conectar con nuestro centro íntimo, fracasan.
Por eso, desde el punto de vista terapéutico, la función del mandala es ayudarnos a alcanzar a través de su forma, color y contenido la armonía interna, para rescatar lo más verdadero que hay en nosotros: el centro o nuestro Ser profundo.
Los lamas tibetanos suelen realizar los mandalas con arena coloreada, que representan el Universo que será purificado cada año. Al igual que sucede en el proceso cósmico, el esfuerzo creativo de varias semanas de los monjes se destruye durante un ritual que sólo dura algunas horas. En esas ocasiones se suele derramar el fruto de tanta dedicación sobre las aguas de algún río, como símbolo de la transitoriedad de las cosas y de desapego. Una antigua forma de meditar Las indicaciones para contemplar un mandala son: elegir un lugar tranquilo, hacerse consciente de la respiración, permitir que se haga cada vez más lenta, sin forzar, posar suavemente la mirada en el mandala con la calma de quien por fin llega a su hogar.
Contemplarlo de esta manera brinda serenidad y el sentimiento de que la vida ha encontrado nuevamente un sentido. Dibujar y pintar estos "círculos de poder" es también una vía de meditación, por ese motivo es muy positivo para las personas muy nerviosas, estresadas, y dispersas ya que refuerza la concentración y aleja la inquietud, otorgando seguridad y una sensación de gran libertad. En los templos hindúes y tibetanos, los mandalas suelen permanecer cubiertos con una tela o manto, que se levanta en el momento de iniciar la meditación y se vuelve a desplegar el resto el tiempo con objeto de preservar y concentrar su energía. Se afirma que nuestro espíritu siempre utiliza un lenguaje simbólico como la vida real. El desafío es tratar de comunicarse con él y permitir que se exprese mientras dibujamos, sin estar limitado por las palabras. Al entablar nuevamente la comunicación con nuestra naturaleza más íntima, las puertas de la curación y de la resolución de nuestros problemas comienzan a abrirse.
Los especialistas afirman que el símbolo mandálico también posee un efecto mágico sobre su autor o quien lo contemple.
Dicho beneficio proviene del "círculo protector" o "círculo encantado", cuya magia se ha descrito en innumerables relatos populares. Se dice que con la ayuda de un entendido, y trazando imaginariamente un surco alrededor nuestro, o sea, del centro, se puede frenar el ataque o evitar la distracción de lo que provenga del exterior (lo periférico, superficial, frívolo)
Propuesta para empezar:
Decida qué clase de pintura o lápices usará. También el papel o tela que más le guste.
Siéntese cómodo y realice una serie de respiraciones profundas que lo tranquilicen y progresivamente lo instalen en una actitud receptiva.
Si al comienzo siente que le sale todo mal, trate de no autocondenarse.
Tenga más confianza y suéltese.
Haga de cuenta que es un niño y que está jugando . A medida que empiece a dibujar, irán surgiendo de su inconsciente formas que luego le resultarán significativas en relación a la época de la vida que está atravesando.
Visualizar un mandala durante la meditación o dibujarlo con mucha tranquilidad además de relajarnos, aporta equilibrio y seguridad.
¿A quiénes se les recomienda especialmente este tipo de terapia?
A personas adultas:
  • Que experimenten sensación de soledad .
  • Que transitan períodos de cambio
  • Que tienen un permanente sentimiento de enojo
  • Muy nerviosas y con dificultad de concentración.
  • Con falta de autoestima.
  • Que se sienten débiles o tristes.
Y también para niños:
  • Que padezcan trastornos de motricidad.
  • Que no puedan fortalecer su personalidad.
  • Que sean nerviosos o no se puedan concentrar.
  • Muy pasivos y apáticos.
Si te interesan los mandalas, te invito a ver más en http://www.talleremunah.com.ar/

Mito de la caverna. Platón

Platón nos ofrece en el famoso texto siguiente el mito de la caverna, metáfora de la situación del hombre en relación a la verdad y al ser y concentrada imagen de las tesis más importantes de su filosofía.
"I. -Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.
-Ya lo veo -dijo.
-Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
-Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños pioneros!
-Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
-¡Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
-¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
-¿Qué otra cosa van a ver?
-Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos? Forzosamente.
-¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
-No, ¡por Zeus! -dijo.
-Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
-Es enteramente forzoso -dijo.
-Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si, conforme a naturaleza , les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
-Mucho más -dijo.
II. -Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran?
-Así es -dijo.
-Y, si se lo llevaran de allí a la fuerza -dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
-No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
-Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras, luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
-¿Cómo no?
-Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
-Necesariamente -dijo.
-Y, después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible y es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
-Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
-¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos? Efectivamente.
-Y, si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente «ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal » o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
-Eso es lo que creo yo -dijo-: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
-Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas como a quien deja súbitamente la luz del sol?
-Ciertamente -dijo.
-Y, si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían, si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir ?
-Claro que sí-dijo.
III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas, que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
-También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo."
Platón, República, libro VII -

¿Amor o Enamoramiento? Erich Fromm


Erich Fromm en su libro "El Arte de Amar" habla de una diferencia entre Enamoramiento y Amor.
Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos y dejamos caer frente a él o ella las barreras que nos separan de los demás.
Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.
Este sentimiento nos produce gran placer, hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro de él se producen unas sustancias llamadas endorfinas. Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados.
Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.
Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados. ¿Que? Así es.
El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario es maravilloso. Sin embargo es sólo el principio.
Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban.
El verdadero amor no es ciego. Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas. Al mismo tiempo esa persona ve tus propios defectos y los entiende.
El amor verdadero esta basado en la realidad, no en un sueño de que encontraste a tu príncipe azul o a tu princesa encantada.
Encontraste a una persona maravillosa, de acuerdo, pero no es perfecta ni tú tampoco. Encontraste a tu alma gemela, pero también los gemelos discuten y también tienen diferencias.
Amar es poner en una balanza lo bueno y lo malo de esa persona y después amarla. El amor es una decisión consciente. Muchas veces oímos de personas que dicen que se enamoraron de alguien y que no pueden evitarlo. Qué se supone que es una cuestión de suerte? Qué se supone que amamos por arte de magia? Qué se supone que alguien mas tiene poder sobre nosotros?
De ninguna manera. Puedes sentir una gran admiración por alguien, puedes desear tener una relación con alguien, puedes estar muy agradecido por lo que alguien ha hecho por ti, pero... no la amas.
El amor nace de la convivencia, de compartir, de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos. Tú no puedes amar a alguien que no te ama, o que no se interesa en ti. El amor verdadero es recíproco. Recibes tanto como das.
Si en este momento, tú mismo tienes un "amor imposible" debes estar molesto conmigo tal vez estás pensando: Cómo es posible que me digas esto? Qué no ves que es amor lo que siento?
No te culpo, yo también tuve alguna vez amores imposibles y también sentí la frustración de que esa persona no me hiciera caso o me abandonara. Pero te repito. No puedes amar a alguien que no te ama.
Haz este experimento: Llena el espacio en blanco con el nombre de tu "amor imposible"
*Amo intensamente a________________ aunque no muestre el más mínimo interés en mi.
*Nunca voy a estar con_______________ pero lo amaré por siempre.
*Voy a amar a ____________ sin importar que me trate mal o no me haga caso.
*Si no tengo el amor de ____________ no amare a nadie más.
Como te sientes? Alguna de estas frases te suena familiar?.

Las frases anteriores no hablan de amor verdadero, hablan de lo siguiente:
*Baja autoestima: tú no mereces ser ignorado por nadie, mucho menos ser tratado mal.
*Temor de hacerte responsable de tus sentimientos: si te aferras a alguien que sabes no podrás conseguir, te evitas el trabajo de buscar a alguien que te haga caso.
*No hacerte responsable de ti mismo: Si le das a alguien más poder sobre ti, evitas tomar tus propias decisiones.
*Miedo: que tal si en lugar de estar sufriendo por esta persona en particular, te olvidas de ella y te pones a buscar alguien con el que si puedas tener una relación? Lo has intentado verdad?, pero no puedes.

Ahora llena las siguientes frases con el mismo nombre:
*Pienso que__________ es maravilloso(a) pero como se que hay pocas probabilidades de que exista algo entre nosotros, buscaré alguien que esté disponible para mí.
*Veo que____________ no puede ver lo mucho que valgo, buscaré alguien que pueda.
*Yo soy un ser humano digno de amor y respeto, si__________ no me lo da, alguien mas lo hará.
*Me amo, así que nunca mas permitiré que__________ me menosprecie.
Las frases anteriores si hablan de amor verdadero. Amor por ti mismo, que como ya dijimos es la base del amor.
En resumen:
*El enamorarse no es lo mismo que amar.
*Tú decides a quien amar.
*No puedes amar a quien no te ama.
*El amor esta basado en la realidad.
*El amor no es ciego.
*Si, el amor esta basado en la realidad, pero también tus sueños los puedes alcanzar.
*Por eso analiza y busca la forma de encontrar el amor en la persona de tus sueños.
"Empezamos a amar no cuando encontramos una persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver perfectamente una persona imperfecta."
Fuente: "El arte de amar" Erich Fromm

Conciencia


Una de las cosas más importantes que hay que entender del hombre es que el hombre está dormido. Aún cuando cree que está despierto, no lo está. Su estado de vigilia es muy frágil; su estado de vigilia es tan insignificante que carece por completo de importancia. Su vigilia es sólo una bonita palabra, pero totalmente vacía.
Uno duerme de noche, duerme de día... desde el nacimiento hasta la muerte, uno va cambiando sus pautas de sueño; pero nunca llega a despertar de verdad. Sólo porque hayas abierto los ojos, no te engañes a ti mismo pensando que estás despierto. A menos que se te abran los ojos interiores, a menos que tu interior se llene de luz, a menos que puedas verte a ti mismo, ver quién eres... no creas que estás despierto. Esa es la mayor ilusión en la que vive el hombre. Y si uno se convence de que está verdaderamente despierto, entonces ya no tiene sentido hacer ningún esfuerzo por despertar.
Lo primero que debes grabarte bien en el corazón es que estás dormido, completamente dormido. Estás soñando, un día tras otro. A veces sueñas con los ojos abiertos y otras veces con los ojos cerrados, pero estás soñando... tú mismo eres un sueño. Todavía no eres una realidad.
Por supuesto, cualquier cosa que hagas en un sueño carece de sentido. Cualquier cosa que pienses es insustancial; cualquier cosa que proyectes seguirá formando parte de tus sueños y nunca te permitirá ver la realidad. Por eso todos los budas han insistido en una única cosa: ¡Despierta! Continuamente, a lo largo de los siglos, todas sus enseñanzas se pueden resumir en una sola frase: debes despertar. Y para ello han ideado métodos, estrategias, han creado contextos y espacios y campos de energía en los que un choque te puede hacer despertar.
Sí, a menos que sufras un choque que te sacuda de arriba a abajo, no despertarás. El sueño ha durado tanto que ha llegado al centro mismo de tu ser; estás empapado en él. Cada célula de tu cuerpo y cada fibra de tu mente se han llenado de sueño. No es un fenómeno de poca monta. Por eso se necesita un gran esfuerzo para mantenerse alerta, atento, vigilante. Para convertirse en un testigo.
Si hay una cuestión en la que están de acuerdo todos los budas del mundo, es esta: Que el hombre, tal como es, está dormido y debería despertar. El despertar es el objetivo y el despertar es la esencia de todas sus enseñanzas. Zaratustra, Lao Tzu, Jesús, Buda, Bahauddin, Kabir, Nanak... todos los despiertos han enseñado una única lección. En diferentes idiomas, con diferentes metáforas, pero su canción es la misma. Así como el mar tiene un sabor salado, ya se pruebe por el norte o por el sur, por el este o por el oeste, el sabor de la condición búdica es el estado de vigilia.
Pero si sigues creyendo que ya estás despierto, no harás ningún esfuerzo. Te parecerá que no tiene sentido hacer esfuerzo alguno. ¿Para qué molestarse?
Y habéis creado religiones, dioses, oraciones, ritos, sacados de los sueños. Vuestros dioses son parte de vuestros sueños, como todo lo demás. Vuestra política es parte de vuestros sueños, vuestras religiones son parte de vuestros sueños, vuestra poesía, vuestra pintura, vuestro arte... todo lo que hacéis. Como estáis dormidos, hacéis cosas según vuestro estado mental.
Vuestros dioses no pueden ser diferentes de vosotros. ¿Quién los va a crear? ¿Quién les dará cuerpo, forma y color? Vosotros los creáis, vosotros los esculpís; tienen ojos como los vuestros, narices como las vuestras... ¡y mentes como las vuestras! El Dios del Antiguo Testamento dice: «Soy un Dios muy celoso.» Vamos a ver: ¿quién ha creado este Dios tan celoso? Dios no puede ser celoso, y si Dios es celoso, entonces ¿qué tiene de malo ser celoso? Si hasta Dios es celoso, ¿por qué tú habrías de pensar que estás haciendo algo malo cuando sientes celos? ¡Los celos son algo divino!
El Dios del Antiguo Testamento dice: «Soy un Dios muy colérico. Si no cumplís mis mandamientos, os destruiré. Os arrojaré al fuego del infierno para toda la eternidad. Y como soy celoso, sigue diciendo Dios, no debéis adorar a nadie más. No puedo tolerarlo. ¿Quién creó semejante Dios? Esta imagen tuvo que crearse a partir de nuestros propios celos, de nuestra propia cólera. Es una proyección, una sombra nuestra. Un eco del hombre y de nadie más. Y lo mismo se puede decir de todos los dioses de todas las religiones.
Por eso Buda nunca hablaba de Dios. «¿Qué sentido tiene hablarle de Dios a gente que está dormida? Escucharán en sueños. Soñarán con lo que se les diga y crearán sus propios dioses que serán completamente falsos, completamente absurdos. Es mejor prescindir de tales dioses.»
Por eso a Buda no le interesa hablar de dioses. Lo único que le interesa es despertaros.
Se dice que un maestro budista iluminado estaba sentado una tarde a la orilla de un río, disfrutando del sonido del agua, del sonido del viento que pasaba a través de las hojas. Se le acercó un hombre y le preguntó:
-¿Puedes decirme en una sola palabra la esencia de tu religión
El maestro permaneció callado, en silencio absoluto, como si no hubiera oído la pregunta. El hombre insistió:
-¿Estás sordo o qué?
El maestro dijo:
-He oído tu pregunta y la he respondido. El silencio es la respuesta. He permanecido en silencio. Esa pausa, ese intervalo, era mi respuesta:
El hombre dijo:
-No puedo entender una respuesta tan misteriosa. ¿No puedes ser un poco más claro?
Entonces el maestro escribió en la arena con el dedo la palabra
«Meditación» en letras pequeñas.
-Eso puedo leerlo -dijo el hombre-. Esto es algo mejor que lo del principio. Al menos tengo una palabra sobre la que reflexionar. Pero ¿no puedes decirlo un poco más claro?
El maestro volvió a escribir «MEDITACIÓN», pero esta vez en letras más grandes. El hombre se sentía un poco incómodo, desconcertado, ofendido, irritado.
-¿Otra vez escribes «meditación»? ¿No puedes decírmelo más
claro?
Y el maestro escribió en letras mayúsculas muy grandes «MEDITACIÓN».
-Me parece que estás loco -dijo el hombre.
-Ya he descendido mucho -dijo el maestro-. La primera respuesta era la respuesta correcta, la segunda no era tan correcta, la tercera estaba aún más equivocada, la cuarta era ya muy incorrecta... porque cuando escribes «MEDITACIÓN» en letras mayúsculas, creas con ello un dios.
Por eso la palabra Dios se escribe con D mayúscula. Cada vez que quieres que algo sea supremo, definitivo, lo escribes con mayúscula.
-Ya he cometido un pecado -dijo el maestro. Borró todas las palabras que había escrito y dijo-: Por favor, escucha mi primera respuesta. Sólo con ella te he dicho la verdad.
El silencio es el espacio en el que uno despierta, y la mente ruidosa es el espacio en el que uno permanece dormido. Si tu mente continúa parloteando, estás dormido. Si te sientas en silencio, si la mente desaparece y puedes oír el canto de los pájaros y no hay mente en tu interior, un silencio... este silbido del pájaro, este gorjeo, y ninguna mente funcionando dentro de tu cabeza, silencio total... entonces la conciencia aflora en ti. No viene de fuera, surge dentro de ti, crece en ti. Por lo demás, recuerda: estás dormido.
Fuente: Prólogo del libro "Conciencia. La clave para vivir en equilibrio". Osho

El portal 11:11 y la preparación para el 2012


La autora del siguiente texto es María José Bayard. Gracias por permitir su difusión
En estos días estuve pensando acerca del portal 11.11.11… Me siento honrada de participar y vivenciar ese gran encuentro cósmico en ésta encarnación… percibo que ninguno de nosotros quería perderse ese día…
Quizá sea la primera vez en la humanidad en la que miles de almas se unen con “conciencia activa” para meditar, reflexionar y pensar acerca del gran paso que estamos realizando como humanidad: “el paso de una vieja a una nueva energía”…
En estos días percibo el descenso del espíritu con más claridad, hasta por momentos puedo ver la presencia de luces desplazándose por el espacio interdimensional.
Se está acelerando el paso de la vieja conciencia de la humanidad hacia la nueva conciencia de luz. En estos tiempos la rejilla cristalina de GAIA se está purificando, y conforme se transmuta en luz, comienza a resonar en todos los corazones adormecidos una nueva melodía; la amada GAIA nos está invitando a despertar y liberar viejas improntas para dar lugar a las nuevas y a las que nos permitirán ascender hacia el humano de quinta dimensión.
El portal 11:11 es una puerta, una apertura hacia una nueva conciencia en la humanidad, es una energía que ya se vino gestando en el vientre de GAIA hace mucho tiempo, es una energía que se transformó en potencial en el mismo momento que decidimos crear ésta escuela “la tierra” y nuestras almas decidieron venir a encarnar como humanos.
El portal 11:11 es una puerta que vive en cada corazón humano, es la esencia divina que vive en el interior de cada uno y que está ahí para ser activada, para abrirla y dejar circular la energía que estaba adentro, tapada, escondida, oculta, y que de ahora en adelante, solo debemos dejar fluir.
El portal 11.11.11es una verdadera “oportunidad” para activar la luz que vive en nosotros, por ello digo que el portal vive en el interior de cada uno y está preparado para que nosotros, con nuestro libre albedrío, decidamos activarlo.
En estos días estuve pensando qué pasará con aquellas personas que ni siquiera saben acerca de éste maravilloso despertar, qué sentirán ese día… ¿sentirán algo especial?, ¿pasará algo luego del 11.11.11?… la respuesta que recibí del espíritu es que “ese día ya existe en un velo interdimensional, está en el ahora, y cuando lo manifestemos el 11 de Noviembre de 2011 en la cuarta dimensión, terminará de abrirse más fuertemente el nuevo potencial que tenemos como humanidad y nos dará el empujón y verdadera expansión para llegar al 2012 habiendo ascendido por sobre el mundo de las formas humanas y habiendo trascendido nuestros propios límites, disolviendo los juicios, debilitando el ego, permitiéndonos abrir el corazón y sentir que somos multidimensionales y permitir que esas dimensiones interactúen con todo nuestro ser”…
El 2012 será muy fuerte, la energía se manifestará cada vez más rápido. La misma velocidad con que viaja la información y el conocimiento en esta nueva era será la misma velocidad con que manifestaremos los cambios… “la energía se habrá acelerado llegando el 2012” nos dijo Kryon a través de uno de sus mensajes y enseñanzas.
¿Qué podemos hacer para vivir estos tiempos con el menor estrés posible?
Estamos recibiendo ondas energéticas de otros lugares del universo, las cuales nos están ayudando a avanzar, a activar nuestro ADN que permaneció dormido por mucho tiempo, y estas radiaciones interdimensionales a veces pueden generar molestias, malestar, sentimiento de vacío, de desconcierto, entre otras cosas más… porque nos están ayudando a liberar viejos implantes.
Mi consejo es permanecer conectados a la fuente, establecer una comunión con nuestro espíritu y yo superior, guías espirituales… para sentir en todo momento que estamos acompañados y que estamos siendo parte de la transición más grande que hemos dado como humanidad.
Pienso que es bueno saber eso: “estamos en período de transición” y a veces esa mediación suele ser un poco incómoda, sobre todo si aun no tenemos 100% la nueva energía manifestada en la tierra y en donde se está muriendo la vieja energía que vivió por miles de años encarnada en los seres humanos. Por ello hay que tener paciencia, saber que el trabajo que podamos realizar en nosotros mismos es el trabajo de luz que está ayudando a su vez a todos los seres en la humanidad y a su vez a GAIA.
Entregarnos, honrar el momento, buscar liberarnos de los viejos patrones, sanar nuestras angustias, tristezas, traumas, problemas del pasado, son necesarias en estos tiempos para colaborar con el paso hacia la luz.
Nos encontramos potencialmente destinados a transitar un camino puramente de luz, pero mientras estamos sacándonos las viejas capas en éste viaje y aún nos encontramos sin el viejo y sin el nuevo perfil de humano se puede generar un poco de desconcierto. Tener conciencia de que estamos “en el viaje” que nos conduce hacia el nuevo estadio puede brindarnos un poco de paz en medio de estos tiempos en que la información corre a la velocidad de la luz, y en donde lo que tecnológicamente hoy es nuevo mañana puede llegar a ser casi obsoleto en cuestiones de minutos.
Se trata de ir a adaptándonos a los cambios, subirnos a la energía de circulación (uno de los atributos de la era de acuario “la circulación de la energía”) y comprender con tranquilidad que toda esta transición nos está conduciendo a la nueva humanidad que viviremos en esta o en la próxima vida, que vivirán nuestros hijos, y que nosotros mismos viviremos cuando regresemos a la próxima encarnación… mientras tanto solo nos queda poner lo mejor de nosotros mismos, vivir “ahora” la nueva humanidad dentro nuestro, pero vivirla desde dentro de nuestro corazón, y es esa energía la que estará contagiando a más humanos que quizá aun no se han animado a ir en búsqueda de esa nueva vibración que hasta ahora resultaba desconocida para sus conciencias.
  • El portal 11.11.11 late en el corazón de GAIA,
  • El portal 11.11.11 vibra en la rejilla cristalina de la tierra
  • El portal 11.11.11 vive en el ADN interdimensional de cada ser humano, podemos elegir darle la espalda o activar la luz que todos juntos planificamos que se propagaría en estos tiempos, para abrir la puerta al CAMBIO y generar la llave que nos permitirá abrir la nueva humanidad que todos juntos deseamos co-crear llegando el 2012.
¡El tiempo es ahora!, no hay más nada que esperar, solo decidir ACCIONAR y activar la luz que siempre vivió, vive y vivirá en nosotros esperando ser despertada.
Así es, así es, así es.
María José Bayard
Este mensaje ha sido publicado gratuitamente con el fin amoroso y voluntad de elevar la conciencia espiritual del ser humano. Puedes difundir el mismo las veces que desees, siempre que se publique el texto completo mencionando a la autora y fuente:http://mariajosebayard.com/category/notas por lo tanto no se autoriza la circulación del mismo con fines económicos. ¡Muchas gracias!.

El arte de Bendecir - P. Pradervand


Bendecir significa desear y querer incondicionalmente -totalmente y sin reserva alguna- el bien ilimitado, para los demás y para los acontecimientos de la vida, haciéndolo aflorar de las fuentes más profundas y más íntimas de nuestro Ser.
Al despertar, bendice tu jornada, porque está ya desbordando una abundancia de bienes que tus bendiciones harán aparecer. Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma parte integrante de la trama misma del universo. Ese bien lo único que espera es una seña tuya para poder manifestarse.
Al cruzarte con la gente por la calle, el auto, en tu lugar de trabajo, bendice a todos. La paz de tu bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendice a los que te encuentres, derrama tu bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendice a todos en todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de tu propia vida.
Bendice tu ciudad, tus gobernantes y a todos como los educadores, enfermeras, barrenderos, sacerdotes y prostitutas. Cuando alguien te muestre la menor agresividad, cólera o falta de bondad, responde con una bendición silenciosa. Bendice totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus maldades, y cambia de rumbo la flecha que te han disparado.
Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente y sin reserva alguna el bien ilimitado –para los demás y para los acontecimientos de la vida- haciéndolo aflorar de las fuentes mas profundas y más íntimas de tu ser. Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias. Quien sea afectado por tu bendición es un ser privilegiado, consagrado, entero. Bendecir, significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento. Significa también llamar a la felicidad para que venga a él.
Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a los ojos materiales. Es activar la ley universal de la atracción que, desde el fondo del universo, traerá a vuestra vida exactamente lo que necesitas en el momento presente para crecer, avanzar y llenar tu vida de gozo.
Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantén en ti ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa, porque de este modo serás de esas personas que son artesanos de la paz , y un día descubrirás por todas partes el rostro mismo de Dios.
Y por encima de todo, no te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú mismo.

Tomado del libro "El arte de Bendecir" Pierre Pradervand