miércoles, 30 de noviembre de 2011

Jugos terapéuticos


Describiremos los zumos terapéuticos adecuados para cada órgano y afección a curar o prevenir. Deben tomarse al natural e inmediatamente después de la extracción.

Aparato digestivo: Estómago, intestino hígado, vesícula biliar, páncreas.



Cólicos:

Dolor abdominal causado por un exceso de gases y ácidos debido a la fermentación de alimentos incorrectamente combinados. Zumo de zanahorias (10 partes), remolacha (3 partes) y pepino (3 partes) esta mezcla de zumos es muy rica en elementos orgánicos alcalinos como sodio, potasio y fósforo, neutraliza la acidez, ayuda a expulsar gases, favorece" el peristaltismo, 1 litro por día.



Gastritis:

Trastornos estomacales debido a un exceso de gases y ácidos formados por combinaciones de alimentos incompatibles, especias estimulantes, café ' alcohol, y otros irritantes. Zumo de zanahorias (Igual cólicos)- Zumo espinacas (6 partes), zanahoria( 10 partes) Zumo de uva (de 1/2 a 1 kilo por día).



Obesidad:

Exceso de tejido adiposo depositado por todo el cuerpo, debido a un exceso de consumo de féculas y azúcares refinados al consumo habitual de combinaciones de alimentos incompatibles. En ocasiones la obesidad se debe a trastornos glandulares, pero estos pueden ser también por los malos hábitos alimenticios, de modo que pueden combatirse con la misma terapia nutricional. Zumo de zanahoria. Zumo de zanahoria remolacha y pepinos. Zumo de espinaca. Zumo de col (Mezclar en partes iguales con el de zanahorias)


Todos estos jugos tienen la función de ir desprendiendo de las paredes del intestino todo lo estancado a la vez que van alcalinizando la sangre librándola de las Impurezas y desechos putrefactos del estómago y del intestino superior, facilitan una rápida eliminación. El zumo de zanahorias crudo, limpia de desechos todo el canal digestivo, desintoxica el hígado y equilibra el sistema endocrino, todo lo cual ayuda a curar y prevenir la obesidad.



Trastornos hepáticos (cirrosis-hepatitis)

Endurecimiento, congestión y degeneración del hígado a causa del excesivo consumo de féculas refinadas (especialmente harinas blancas), azúcares refinados, grasas hidrogenadas y carnes demasiado cocidas y la insuficiencia de alimentos crudos en la dieta-, también se debe al abuso del alcohol, las drogas y la nicotina. Zumo de zanahoria: 1 a 1 1/2 litros por día.



Úlceras gástricas:

Inflamación e irritación graves en las paredes del estómago y el duodeno, debido a la fermentación y putrefacción de combinaciones de alimentos incompatibles, a un excesivo consumo de aditivos y conservantes químicos, al abuso de alcohol y especies excesivamente estimulantes. Zumo de col, mezclado en partes iguales con jugo de zanahoria: 1/2 a 1 litro por día.

martes, 29 de noviembre de 2011

"La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás".

viernes, 25 de noviembre de 2011

20 CONSEJOS DE LOS INDÍGENAS NORTEAMERICANOS

1. Levántate con el sol para orar. Ora sola(o). Ora frecuentemente. El Gran Espíritu oirá, ciertamente, si le hablas.

2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.

3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y sólo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti.

4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor.

5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad, de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.

6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas o plantas.7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas. Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera.Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.

10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.

11. La naturaleza no es PARA nosotros. Es PARTE de nosotros. Ella es parte de tu familia del mundo.

12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.

13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de su sufrimiento retornará a ti.

14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba de la voluntad de uno en este universo.

15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuerte, puras y saludables.

Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente.

Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.

16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.

17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los demás, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.

18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.

19. Respeta las creencias religiosas de los demás. No impongas en los demás tus propias creencias.

20. Comparte tu buena fortuna con los demás. Participa en la caridad.

Publicado por Tahíta -♥ en "WAKAN"...ECOS ANCESTRALES de

Comunidad Conciencia

♥♥♥ CO-CREANDO UNA NUEVA HUMANIDAD EN LA NUEVA TIERRA ♥♥♥

Elegid la Naturaleza. Osho



Siempre que veáis que la sociedad está en conflicto con la naturaleza, elegid la naturaleza... sin importar el precio. Jamás perderéis.
Hasta ahora se ha considerado que el individuo existe para la socie­dad, de modo que ha de acatar lo que la sociedad dicte. Debe encajar en ella. Esa es la definición del ser humano normal: uno que encaja en la sociedad. Aunque la sociedad esté loca, hay que encajar en ella; enton­ces sois normales.
El problema que ahora se le plantea al individuo es que la naturaleza exige una cosa y la sociedad lo contrario. Si la sociedad demandara lo mismo que la naturaleza, no habría conflicto. Habríamos permanecido en el Jardín del Edén.
El problema surge porque la sociedad tiene sus propios intereses, que no necesariamente están en sintonía con el individuo y sus intereses. La sociedad posee sus propios intereses; el individuo ha de ser sacrificado. Nos encontramos en un mundo que está patas arriba. Lo correcto sería justo lo opuesto.
El individuo no existe para la sociedad, sino esta para el individuo. Porque la sociedad es simplemente una institución, carece de alma. El individuo posee alma, que es el centro consciente.
Fuente: Día a Día. 365 meditaciones para el aquí y el ahora. Osho

¿Qué es un Mantra?


El mantra es una palabra o grupo de palabras sin un contenido semántico específico. Un mantra es un conjunto de sílabas en sánscrito (lengua sagrada del hinduismo y del budismo tántrico) que se recita un determinado número de veces para conseguir un logro, que puede ser mundano (obtener algo, lograr alguna habilidad) o trascendente (el logro supremo, que en el budismo tibetano consiste en la iluminación no solamente racional, sino de la verdadera naturaleza de la mente). También puede definirse como un sonido o combinación de palabras que por su construcción, significado y ritmo, posee la capacidad de concentrar la mente, elevandola.
La palabra es sonido. El sonido es vibración. Vibración es energía. Según el hinduismo, el mantra Om es el sonido primigenio del universo, el origen y principio de todos los mantras.
En la tradición hindú, la función primordial de los mantras es liberar a la mente del condicionamiento material y elevar la conciencia a un plano superior o espiritual
En el budismo tibetano, cada mantra se considera el sonido correspondiente a un cierto aspecto de la iluminación y se recita para identificarse con ese aspecto de la mente iluminada.
Por ejemplo, el conocido om mani padme hum corresponde a la compasión. Se traduce: ¡Oh, joya en el loto!, siendo originalmente el célebre mantra om el símbolo sonoro correspondiente al Brahman, aunque tal mantra pasó a ser parte de una célebre frase budista.

De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar, o sea, en el espacio exterior para que inclusive aumente nuestra armonía exterior, también los mandalas proponen utilizar un símbolo exterior para actuar sobre lo más profundo de nuestro ser.
Mandala quiere decir "círculo" en sánscrito, en especial "círculo mágico". Estas figuras no sólo están extendidas en Oriente. En Occidente estuvieron también presentes, sobre todo a través de la cultura cristiana de principios de la Edad Media.
Los Mandalas más clásicos representaban a Cristo en el centro, y los cuatro evangelistas, o sus símbolos correspondientes, en los puntos cardinales (la misma concepción ya había sido usada por los egipcios : Horus en el centro, rodeado por sus cuatro hijos)
Los Mandalas son símbolos muy comunes en la cultura hindú y budista. Se encuentran básicamente en pinturas, pero también en el plano de muchos templos que se construyeron basados en esa estructura.
La mayor parte de los Mandalas tienen forma de flor, cruz o rueda, con una clara simetría basada en el número cuatro (por ejemplo, las cuatro direcciones del espacio).
En Occidente el célebre psicólogo Carl Gustav Jung descubrió que muchos de sus pacientes expresaban libremente sus fantasías dibujando Mandalas arquetípicos, y los que no los dibujaban los bailaban, realizando círculos y formas sobre el suelo con sus desplazamientos.
Con respecto a este descubrimiento casual, se sabe que en la India existe el término mandala nritya que quiere decir, "danza mandala" y que se refiere a un baile primitivo con características meditativas, similares a los giros tipo "trompo" que realizan los derviches sufis (monjes del Oriente Medio ).
Como dijimos, Carl Gustav Jung trabajó intensamente con el efecto curativo de estas imágenes circulares, tanto en niños como en adultos.
Comprobó que pintar mandalas era una terapia efectiva para pacientes neuróticos y esquizofrénicos.
Así es: un mandala puede reflejar el estado del espíritu humano en un momento determinado, iniciando un proceso de autodescubrimiento como primer paso hacia la sanación.
Los intentos de aferrarse a la periferia de nuestro mandala interior -cautivos del mundo exterior y superficial- y de negarse a conectar con nuestro centro íntimo, fracasan.
Por eso, desde el punto de vista terapéutico, la función del mandala es ayudarnos a alcanzar a través de su forma, color y contenido la armonía interna, para rescatar lo más verdadero que hay en nosotros: el centro o nuestro Ser profundo.
Los lamas tibetanos suelen realizar los mandalas con arena coloreada, que representan el Universo que será purificado cada año. Al igual que sucede en el proceso cósmico, el esfuerzo creativo de varias semanas de los monjes se destruye durante un ritual que sólo dura algunas horas. En esas ocasiones se suele derramar el fruto de tanta dedicación sobre las aguas de algún río, como símbolo de la transitoriedad de las cosas y de desapego. Una antigua forma de meditar Las indicaciones para contemplar un mandala son: elegir un lugar tranquilo, hacerse consciente de la respiración, permitir que se haga cada vez más lenta, sin forzar, posar suavemente la mirada en el mandala con la calma de quien por fin llega a su hogar.
Contemplarlo de esta manera brinda serenidad y el sentimiento de que la vida ha encontrado nuevamente un sentido. Dibujar y pintar estos "círculos de poder" es también una vía de meditación, por ese motivo es muy positivo para las personas muy nerviosas, estresadas, y dispersas ya que refuerza la concentración y aleja la inquietud, otorgando seguridad y una sensación de gran libertad. En los templos hindúes y tibetanos, los mandalas suelen permanecer cubiertos con una tela o manto, que se levanta en el momento de iniciar la meditación y se vuelve a desplegar el resto el tiempo con objeto de preservar y concentrar su energía. Se afirma que nuestro espíritu siempre utiliza un lenguaje simbólico como la vida real. El desafío es tratar de comunicarse con él y permitir que se exprese mientras dibujamos, sin estar limitado por las palabras. Al entablar nuevamente la comunicación con nuestra naturaleza más íntima, las puertas de la curación y de la resolución de nuestros problemas comienzan a abrirse.
Los especialistas afirman que el símbolo mandálico también posee un efecto mágico sobre su autor o quien lo contemple.
Dicho beneficio proviene del "círculo protector" o "círculo encantado", cuya magia se ha descrito en innumerables relatos populares. Se dice que con la ayuda de un entendido, y trazando imaginariamente un surco alrededor nuestro, o sea, del centro, se puede frenar el ataque o evitar la distracción de lo que provenga del exterior (lo periférico, superficial, frívolo)
Propuesta para empezar:
Decida qué clase de pintura o lápices usará. También el papel o tela que más le guste.
Siéntese cómodo y realice una serie de respiraciones profundas que lo tranquilicen y progresivamente lo instalen en una actitud receptiva.
Si al comienzo siente que le sale todo mal, trate de no autocondenarse.
Tenga más confianza y suéltese.
Haga de cuenta que es un niño y que está jugando . A medida que empiece a dibujar, irán surgiendo de su inconsciente formas que luego le resultarán significativas en relación a la época de la vida que está atravesando.
Visualizar un mandala durante la meditación o dibujarlo con mucha tranquilidad además de relajarnos, aporta equilibrio y seguridad.
¿A quiénes se les recomienda especialmente este tipo de terapia?
A personas adultas:
  • Que experimenten sensación de soledad .
  • Que transitan períodos de cambio
  • Que tienen un permanente sentimiento de enojo
  • Muy nerviosas y con dificultad de concentración.
  • Con falta de autoestima.
  • Que se sienten débiles o tristes.
Y también para niños:
  • Que padezcan trastornos de motricidad.
  • Que no puedan fortalecer su personalidad.
  • Que sean nerviosos o no se puedan concentrar.
  • Muy pasivos y apáticos.
Si te interesan los mandalas, te invito a ver más en http://www.talleremunah.com.ar/

Mito de la caverna. Platón

Platón nos ofrece en el famoso texto siguiente el mito de la caverna, metáfora de la situación del hombre en relación a la verdad y al ser y concentrada imagen de las tesis más importantes de su filosofía.
"I. -Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.
-Ya lo veo -dijo.
-Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
-Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños pioneros!
-Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
-¡Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
-¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
-¿Qué otra cosa van a ver?
-Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos? Forzosamente.
-¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
-No, ¡por Zeus! -dijo.
-Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
-Es enteramente forzoso -dijo.
-Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si, conforme a naturaleza , les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
-Mucho más -dijo.
II. -Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran?
-Así es -dijo.
-Y, si se lo llevaran de allí a la fuerza -dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
-No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
-Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras, luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
-¿Cómo no?
-Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
-Necesariamente -dijo.
-Y, después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible y es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
-Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
-¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos? Efectivamente.
-Y, si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente «ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal » o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
-Eso es lo que creo yo -dijo-: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
-Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas como a quien deja súbitamente la luz del sol?
-Ciertamente -dijo.
-Y, si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían, si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir ?
-Claro que sí-dijo.
III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas, que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
-También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo."
Platón, República, libro VII -